Se suele escuchar y leer que el tiempo todo lo cura (lo emocional) y que con el tiempo se ven las cosas diferentes. Y eso es indudable. El problema es que la mayoría de las personas también asocian el paso del tiempo con la idea de que el tiempo todo lo perdona (imagino que porque la mayoría de la gente deja de acordarse del daño recibido por otros) pero eso, con todos mis respectos, no es más que otra absoluta estupidez de esos borregos que son la mayoría de los seres humanos.
El perdón y la reconciliación requieren que se produzcan una serie de hechos que dependen unos de otros y el tiempo solo actúa sobre algunos de ellos. El resto no son cuestión de tiempo.
Reconocimiento, Arrepentimiento, Reparación y Perdón.
+ Reconocimiento.
Para poder perdonar a otra persona es fundamental que la persona que causo el daño reconozca ese daño causado.
No tiene ningún sentido perdonar a alguien por algo que ni siquiera reconoce. Se puede entender que una persona cause un daño de forma inconsciente y, en ese caso será necesario comunicarse con esa persona para que entienda el daño. Pero mientras no lo entienda y no lo reconozca, no tiene ningún sentido perdonar. Eso se hace con los niños pequeños, con los animales, con seres que no son conscientes. Con los humanos eso no tiene sentido.
El reconocimiento solo tiene sentido si la persona todavía vive y es racional. Obviamente una persona demente o fallecida no va reconocer nada.
+ Arrepentimiento.
Para poder perdonar a otra persona es fundamental que, además del reconocimiento, se muestre y exista arrepentimiento.
Para que exista arrepentimiento tiene que existir primero el reconocimiento, pero son cosas diferentes. Una persona que te hace un daño puede reconocer lo que ha hecho, pero puede no arrepentirse de ello. Por ejemplo, un terrorista que asesina puede reconocer el crimen, pero no arrepentirse (porque sigue considerando que ese daño fue adecuado o necesario).
Si no tiene sentido perdonar a alguien que no reconoce un daño, tampoco lo tiene perdonar a alguien que no muestra arrepentimiento.
Que alguien que te insultó o le faltó al respeto a tu amigos lo reconozca pero pretenda ser perdonado solo porque lo hizo hace muchos años, es absurdo. Primero muestra arrepentimiento y reconoce que aquello no fue correcto.
+ Reparación y compensación.
Para poder perdonar a otra persona es necesario que, en la medida de lo posible, se repare o compense el daño causado.
En el caso de la reparación también es necesario que primero haya un reconocimiento, y lo normal es que también haya primero arrepentimiento. Es poco probable, aunque posible, que una persona quiera reparar un daño sin estar arrepentido.
Si una persona mata a tu hijo, tu hijo ya no va a volver a la vida. Pero si alguien te quita 500 euros, es esperable que te los devuelva. Y cuando la reparación no es posible, existe la compensación. Vale, mi hijo no va a volver, mis 500 euros no van a volver pero tú vas a hacer esto o aquello para compensar el daño causado.
Que alguien que puede devolverte lo que te quitó pretenda ser perdonado solo porque lo que quitó lo hizo hace mucho tiempo, es absurdo.
En el fondo, la reparación o la compensación no son más que una muestra del reconocimiento y el arrepentimiento.
+ Perdón emocional.
Para poder perdonar a alguien es necesario que uno mismo sienta que está en paz con esa persona. Es necesario que uno cierre la herida emocional. Y este es el único punto en el que puede actuar el tiempo.
El Reconocimiento, el Arrepentimiento y la Reparación ayudan, pero no tienen por qué ser suficientes. Puede que una persona haya reconocido el daño, puede que una persona se haya arrepentido y puede que una persona te haya compensado pero, aún así, depende de cada uno sentirlo de ese modo.
Es verdad que cuando la persona que te agredió ya no está o ya no está en sus facultades, no tiene sentido esperar ni reconocimiento, ni arrepentimiento ni reparación (esto último discutible). En ese caso, ya solo queda el Perdón Emocional que es el único que depende de uno mismo. Pero mientras la otra persona existe, se debe esperar algo de ella.
Lo curioso es que hay personas, muchas personas, que con el tiempo sienten esa paz sin haber recibido ni el reconocimiento, ni el arrepentimiento, ni la reparación. Algo poco lógico para mía, pero que veo a mi alrededor con frecuencia.
¿Ejemplos? montones.
Aquellos socios que no se hablan porque uno se quedó con la mitad del negocio del otro. Y veinte años después, se dan las manos y siguen como si nada hubiera pasado. Parece que para la naturaleza es conveniente que el ser humano olvide las cosas y que unos puedas aprovecharse de los otros. Será una cuestión de equilibrio de supervivencia para que no todos estemos enfadados con todos.
Aquellos hermanos donde uno siempre cree tener la razón e impone su criterio como una verdad suprema e inamovible hasta que hace imposible convivir él. Y veinte años después, se encuentran en las reuniones familiares como si no hubiera pasado nada y se ponen al día de las cosas perdidas. Cómo si de repente fuera mejor olvidar las afrentas para no perder, por ejemplo, la relación con los sobrinos. En este caso parece que después de unos años el agredido se replantea que es mejor seguir el camino de la reconciliación y no el camino de la ruptura que se escogió inicialmente, porque con el tiempo el agredido ve consecuencias de ese camino que no pensó al principio. Pero eso es absurdo porque, igual que ahora ve las consecuencias de la ruptura y no le gustan, no puede ver ahora las consecuencias que habría tenido haber tomado la vía de la conciliación y no puede saber si a lo mejor hubiera sido peor. El ser humano siempre cree que puede saber lo que hubiera pasado si hubiera hecho algo diferente, pero eso incorrecto.
Luego tenemos los casos de opiniones externas donde hay personas que le dicen cosas a otras como si ellos conocieran la verdad. Como cuando unos dicen “con el tiempo perdonarás al vecino que mató a tu hijo”. Y eso lo dice alguien al que no le han matado ni quitado nada. Y esa es otra estupidez humana, la de creer que uno puede entender lo que siente otro sin estar en la misma situación y entonces es cuando que habría que recordarles a esas personas que el perdón emocional es algo muy personal y que es solo una parte del proceso.
Como siempre, parece que vuelvo a ser un radical por no creer eso de que el tiempo lo perdona todo.
Darío P.
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